Con un título tan ambicioso, aprovecho para traducir aquí y dar mi opinión sobre un interesante artículo de CoDesign hablando sobre “¿Does the US waste money on innovation?” (algo así como: ¿malgasta USA su inversión en innovación?) donde se realiza un analisis de esta pieza infográfica desde ese punto de vista (el estadounidense) . En esta infografía, que ha dado la vuelta Internet estas últimas semanas, se interpreta la cantidad de patentes que se logran obtener por volumen de dinero invertido en investigación y desarrollo, tomando a este dato como un indicio de la capacidad o éxito de innovación de una nación. Es decir, con una investigación más eficiente se llega más rapidamente a su aplicación comercia mediante la protección industrial. En la interpretación de la infografía se intenta dar la idea que los paises más innovadores son los que obtendrían esta especie de retorno de la inversión de manera más eficiente (lo cuál no está mal) pero la innovación tiene puntos en común con la educación, donde los frutos se ven a lo largo de los años y generaciones.
SorpresasLa sorpresa inmediata es encontrarse con países que no aparecen en el imaginario colectivo como innovadores entre los que mejor llevan esta situación, resultando que tienen una gran actividad en I+D+Ì (Investigación + Desarrollo + Innovación) y llevan a éstas a patentes de manera notable: como Corea, Japón, Nueva Zelanda, Rusia, Estonia, Latvia…
Pero vayamos al artículo que me llamó la atención. Porque aporta un punto de vista interno en la realidad estadounidense que explica en gran medida los resultados y la capacidad innovadora que se intenta cuantificar:
Traducción aproximada de este artículo basada en mantener más el sentido del artículo que la precisión de los términos
Así que para los EE.UU. la situación se ve muy, muy mal (refiriendose a la infografía). A pesar de otorgar más patentes que cualquier otro país del mundo, también parecen tirar el dinero sobre la problemática de la innovación – y en el largo plazo, es una situación que no puede ser buena para nuestra competitividad económica.
Pero espera. Una vez que comienzas a pensar más profundamente acerca de la infografía, te das cuenta de que hay tal vez algunas cosas más interesantes que se desarrollan de fondo. Y mientras que en la imagen, en EE.UU. la innovación parece preocupante, no es por las razones que se podrían llegar a pensar.
Vamos a empezar por una cosa que es probable que no suceda. El cuadro actual podría ser simplemente un indicador de lo difícil que es obtener una patente en cada país – y por supuesto, es más difícil obtener una patente en los EE.UU. que en cualquier otro lugar, y por ese motivo parece que nuestros gastos son menos eficientes. Eso es porque no otorgamos patentes a cualquier ridícula nueva bocina de bicicleta o a un equipo de sonido portátil. Pero en realidad, el proceso de patentamiento para la mayoría de los países en la lista son más o menos equivalente – los EE.UU., Europa Occidental y Japón cuentan con procesos similares de patentes. Y Corea del Sur rechaza aproximadamente el mismo porcentaje de las patentes como en EE.UU.
Vamos a una situación más sutil. Tenga en cuenta Corea del Sur concentra sus inversiones en I+D en electrónica de consumo – y empresas como Samsung y LG están entre los más frecuentes contribuyentes de patentes del mundo. Los EE.UU., por su parte, inventa una cantidad decente de la tecnología EC – pero también gasta grandes cantidades de dinero en productos farmacéuticos y biotecnológicos. Estos conllevan una investigación mucho más costosa: A diferencia de por ejemplo, teléfonos celulares, donde $ 1 mil millones en investigación pudiera producir cientos de patentes, $ 1 mil millones en investigación farmacéutica podría ser sólo dinero suficiente para traer un solo medicamento al mercado (con sólo un puñado de patentes) . Y los EE.UU. es de lejos el líder mundial en investigación biotecnológica y farmacéutica.
¿Es eso algo bueno? Por supuesto que no. Las empresas estadounidenses de biotecnología saben desde hace tiempo que la parte de la torta en los beneficios se encuentra en vender esas innovaciones en el agrandado, derrochador e irracional sistema de salud propio. De hecho, la ineficiencia es una de las razones de que existan enormes beneficios farmacéuticos en los EE.UU.: Nuestro sistema gasta con frecuencia cientos de dólares en prescripciones en medicamentos nuevos, pagando el nombre de marca de nuevos medicamentos que no son más efectivos que los anteriores que podrían costar centavos.
Las Innovaciones aumentar la competitividad global de un país sólo si en última instancia, estas están dirigidas a productos que serán exportados. Gastar una tonelada de dinero en medicamentos que se venderán a nosotros mismos, no harrán más dinámica nuestra economía.
Es realmente preocupante que se gaste tanto dinero en investigaciónes que no pueden ser convertidos en productos rompedores. Por lo tanto, uno debe preocuparse por la tabla de arriba – pero simplemente no por las razones obvias o que puedan concluirse a simple vista.

Las oficinas de patentes de los países líderes en patentes y marcas pueden dar una pista de hacia dónde se dirige o concentra la innovación...
Despues de este artículo tan en primera persona pero que destaca un aspecto muy interesante de la innovación se podría decir que la innovación es dificil de cuantificar, pero sí hay signos que podrían denotar el buen camino en la investigación y desarrollo:
Hay que tener en cuenta, que no se hace referencia aquí a la innovación de bienes inmateriales, digitales como software, aplicaciones, producciones innovadoras en medios y otros ámbitos que no están apegados a una patente como lo hacen otro tipo de bienes. Y que la gran coyuntura actual es renovar la industria basada en el petroleo adecuandola a un nuevo tipo energía para que Estados Unidos siga liderando la ecuación…