Desarrollando un Manual de Identidad Corporativa o Manual de Marca establecemos las reglas, los procedimientos y las normas que su marca debe llevar con coherencia para que, a lo largo del tiempo, sus mensajes y aplicaciones funcionen con la mayor relevancia e impacto.
Llevar a cabo un manual permite transmitir la filosofía, la estética y las buenas prácticas de utilización de la marca a toda la estructura empresaria. Todos los departamentos pueden acceder a esta información y trabajar en función de ella en las comunicaciones externas e internas. Otro de los motivos principales por los cuales un manual de estilo es imprescindible es que permite a la organización trabajar coordinada y rápidamente en los mensajes y acciones sin derivar tiempos y recursos en el departamento de diseño interno o en un estudio externo. Porque allí se encontrarán planteadas las “recetas” que posibilitan formar mensajes de manera coherente en muy poco tiempo y también qué recursos serán necesarios para el mismo: tipografías, gráficas, fondos, etc.
Un manual de marcas puede ser diseñado para su uso físico o digital o ambos al mismo tiempo. Algunas empresas prefieren tener una copia por departamento y en otras organizaciones con varias ubicaciones físicas o dispersas es conveniente un manual digital que permita a los usuarios acceder al mismo desde Internet.
Dentro de los programas de identidad corporativa, un claro caso donde la utilización de un manual de marca se hizo necesaria fue la siguiente:
Un claro ejemplo donde un manual de estilo de éstas características se hace imprescindible es en la organización de un grupo o asociación de empresas y negocios: